Jornada informativa en Totana sobre el papel de la empresa ICL en el genocidio palestino

Los colectivos BDS Murcia y Boicot ICL expusieron los vínculos que la empresa asentada en Totana tiene con el ejército israelí, la fabricación de bombas y el expolio de recursos de territorios palestinos ocupados.

El pasado sábado 21 de marzo, en el centro social autogestionado “La Incubadora” de Totana, tuvo lugar una jornada informativa organizada por el colectivo BDS Murcia. El objetivo del evento fue dar a conocer la problemática de la empresa Israel Chemical Limited (ICL), que lleva asentada desde el año 2011 en la región de Murcia tras adquirir, entre otras, la fábrica de productos agroquímicos “Fuentes Fertilizantes” e incorporarla a su holding en la península ibérica. La atención se centró en especial sobre el papel que la fábrica en Totana tiene a nivel estatal, siendo el centro de producción y distribución principal en toda la península del holding israelí.

Este conglomerado de empresas, llamado “ICL Iberia”, es una rama del gigante que opera desde 1930 y hasta el día de hoy extrayendo recursos de territorios palestinos ocupados (TPOs). Durante la jornada, se contó con la presencia del colectivo Boicot ICL, de Manresa, cuya trayectoria de denuncia de esta empresa es mucho más larga, al llevar esta establecida en Cataluña desde 1998 llevando a cabo la extracción minera de potasa de la zona de Súria y Sallent. Allí, ICL ha sido condenada por la contaminación del río Llobregat y las condiciones laborales en sus instalaciones denunciadas tras varios accidentes mortales de sus trabajadores.

En conjunto, los colectivos explicaron los vínculos de la empresa ICL con el estado de Israel. Además, expusieron los hechos que la vinculan con el actual genocidio en curso en Palestina: apoyo económico el ejército israelí, explotación y extracción de recursos de TPOs, así como la facilitación de fósforo blanco para la fabricación de bombas. Se puso en evidencia también la complicidad que implica para el gobierno regional y nacional, así como para empresas y otras instituciones como el Puerto de Cartagena y la Universidad Politécnica de Cartagena, el permitir el asentamiento de la empresa sionista y el comercio con Israel. Por un lado, la importación documentada desde el puerto de Ashdod hasta la región de Murcia (Cartagena y Totana), donde las materias primas se procesan y transforman en los productos que luego son distribuidos por toda la península; por otro lado, la extracción minera de potasa en Cataluña y su exportación a Israel.

La jornada pretende ser el punto de partida desde el cual se construya una campaña de mayor envergadura que tenga alcance regional y estatal, comenzando por la repetición de la misma en otros municipios cercanos a la fábrica de Totana como Alhama o Aledo, pero también en los afectados de algún modo por su actividad, como puedan ser las localidades donde se consumen sus productos en el campo de Cartagena. Tal y como explicaron a lo largo de la jornada en varias ocasiones, en ningún caso se trata de señalar a los trabajadores de la empresa, cuyos puestos existían antes de la entrada del conglomerado israelí, sino de dar a conocer la complicidad con el genocidio que implica la presencia de ICL en nuestro territorio, y animar a la población e instar a las instituciones a que tomen medidas y pongan fin al comercio con Israel.