Exigen inspección inmediata del MSC Siena ante posible envío de armamento a Israel

RESCOP y la campaña Fin al Comercio de Armas con Israel alertan que puertos españoles podrían facilitar municiones usadas contra la población palestina y llaman a la acción ciudadana y portuaria.

La Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) y la campaña Fin al Comercio de Armas con Israel han solicitado hoy la inspección inmediata del buque MSC Siena, actualmente atracado en el puerto de València, ante la sospecha de que transporta materiales destinados a la industria armamentística israelí en un contexto de intensificación de ataques y genocidio contra la población palestina.

Según la información logística y documentación analizada, al menos dos buques de la naviera MSC, el MSC Siena y el MSC Danit, formaban parte de una cadena que conecta envíos procedentes de India con la mayor fábrica de municiones de Israel, situada en Ramat Hasharon, y la RESCOP detalla que estos contenedores podrían incluir “acero militar especializado, casquillos de munición u otros materiales semielaborados utilizados para la producción de proyectiles de artillería de 155 mm, ampliamente utilizados por el ejército israelí en bombardeos contra zonas densamente pobladas en Gaza y otros territorios de la región”.

Mientras el MSC Siena permanece atracado en València con salida prevista hoy 14 de marzo hacia el puerto italiano de Gioia Tauro, el MSC Danit se desvió hacia Sines, Portugal, tras hacerse pública esta información, con escalas previstas en Valencia y Barcelona los días 14 y 17 de marzo respectivamente, y entre los contenedores identificados en esta ruta logística se incluyen los números TRHU3000641, CRXU3377887, BMOU2068357, FCIU2979475, MEDU5479943, TEMU5866539, MSDU1327235 y MSNU1796490.

Desde RESCOP advierten que “España no puede convertirse en un eslabón logístico de la cadena de suministro militar que sostiene la devastación en Gaza. Permitir el paso sin inspección de cargamentos que podrían alimentar la producción de munición utilizada contra la población civil sería incompatible con las obligaciones internacionales del Estado” y exigen al Gobierno español “la inspección inmediata de los buques MSC Siena, la identificación y confiscación de cualquier material militar o de doble uso con destino a la industria armamentística israelí y la imposición de un embargo integral inmediato” así como “la aprobación de la PL de modificación de la Ley de Comercio de Armas 53/2007 para regular los embargos militares, en un contexto de militarización alarmante”.

La organización recuerda que la legislación española e internacional permite y obliga a inspeccionar buques en tránsito cuando existe riesgo de transporte de material militar prohibido o susceptible de contribuir a crímenes internacionales y subraya la responsabilidad jurídica de los Estados frente a bienes bajo su jurisdicción que puedan contribuir a genocidios o crímenes de guerra, haciendo un llamamiento a los trabajadores portuarios de València para que se movilicen y exijan la inspección del MSC Siena y de cualquier barco sospechoso de transportar material militar a Israel, y concluyen: “Nuestros puertos no pueden alimentar la economía del genocidio. Ni energía, ni armas, ni puertos para el genocidio”.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.