IU-Verdes lleva al pleno de Yecla el rechazo al tratado de Mercosur por su impacto en la agricultura y la industria del mueble

La formación municipalista de izquierdas apoya las movilizaciones del campo y advierte de que el acuerdo comercial con la UE amenaza el empleo, la competitividad y el tejido productivo del municipio

IU-Verdes respalda las protestas agrarias y advierte de las consecuencias del acuerdo con Mercosur para la agricultura de la Región de Murcia.
IU-Verdes respalda las protestas agrarias y advierte de las consecuencias del acuerdo con Mercosur para la agricultura de la Región de Murcia.

El Grupo Municipal de Izquierda Unida-Verdes ha registrado una moción para el pleno de febrero instando al Ayuntamiento de Yecla a mostrar su rechazo al Acuerdo Comercial entre la Unión Europea y Mercosur. La formación política considera que este tratado es una amenaza para la estabilidad socioeconómica del municipio, al golpear simultáneamente al sector del mueble y a un sector de la agricultura que atraviesa momentos difíciles.

Alberto Martínez, portavoz de IU-Verdes, defiende que esta iniciativa es necesaria ante lo que considera un duro golpe a los trabajadores: “Yecla es un municipio industrial muy especializado. Si se eliminan los aranceles tal y como propone el tratado, nuestra industria del mueble, tapizado y descanso se enfrentará a una alta entrada de productos fabricados con costes laborales ínfimos y normativas ambientales casi inexistentes. Es una competencia muy difícil de sostener para el tejido productivo yeclano”. Martínez alerta de que la llegada de sofás y colchones a precios de derribo desde países como Brasil forzará a las empresas yeclanas a una guerra de precios peligrosa.

La industria yeclana estará en desventaja

Señalan que a un sofá fabricado en Yecla se le piden unos estándares de calidad, derechos laborales y respeto ambiental que no se exigen al otro lado del Atlántico. “Si avalamos este acuerdo, estamos empujando a nuestras empresas a dos futuros: o deslocalizar la producción para bajar costes o reducir salarios y calidades aquí. En ambos casos, pierden los trabajadores de Yecla”, ha sentenciado el portavoz.

En paralelo, la moción de IU-Verdes denuncia que el tratado con Mercosur supone una nueva estocada para el sector agrícola. La formación señala la hipocresía de permitir la entrada de productos agrarios tratados con fitosanitarios prohibidos en la Unión Europea, generando una situación de competencia desleal que hunde la rentabilidad de los agricultores locales.

“A nuestros agricultores la Unión Europea les recorta la PAC y les exigimos medidas para contaminar menos, pero luego les quieren obligar a competir con productos de fuera que no respetan esas mismas reglas”, explica Martínez, conectando la propuesta con el malestar generalizado en el campo y las movilizaciones del sector. “Defender el campo yeclano hoy es oponerse a este tratado”. En ese sentido, desde Izquierda Unida respaldan las movilizaciones convocadas por agricultores.

«No se entendería la falta de unanimidad»

Desde IU-Verdes esperan contar con el apoyo unánime de la Corporación para instar al Gobierno de España y a los eurodiputados a no ratificar el acuerdo. Explican que no se entendería que PP, PSOE o Vox se opusieran solo por “politiqueos baratos” o defender lo que hacen sus jefes de Madrid.

“Tanto el sector del mueble como el de la agricultura son básicos para la prosperidad de Yecla. No podemos permanecer callados ante decisiones tomadas en despachos lejanos que tiran a la basura el esfuerzo de nuestros trabajadores y de nuestros agricultores para beneficiar a grandes multinacionales”, concluye Martínez.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.