
El colectivo Yay@flautas de Murcia ha presentado este lunes por la mañana, ante la Administración regional un extenso escrito de alegaciones al Plan de Ordenación Territorial de la Cuenca Vertiente del Mar Menor (POTCVMM), actualmente en exposición pública. La iniciativa busca subsanar las graves deficiencias técnicas, jurídicas y ambientales del plan, que, según el colectivo, no garantiza la protección ni la recuperación del ecosistema del Mar Menor.
En palabras de Pedro Cano, activista de Yay@flautas, “Trabajamos para que tengamos una región mejor y, sobre todo, un Mar Menor que cada día esté más conservado y del que se pueda disfrutar como cuando éramos niños, jugando con los caballitos de mar”. Cano subraya que el plan presentado “presenta imperfecciones, inconcreciones e incluso ausencias graves en la aplicación de leyes que hoy pueden y deben proteger y restaurar la cuenca y la laguna”.
El colectivo critica que el POTCVMM carece de carácter normativo y vinculante, incumpliendo leyes clave como la Ley 21/2013 de Evaluación Ambiental, la Ley 13/2015 de Ordenación Territorial y Urbanística de la Región de Murcia, la Ley 3/2020 de recuperación y protección del Mar Menor, y la Ley 19/2022, que reconoce al Mar Menor y su cuenca como sujetos de derechos. Según Yay@flautas, el documento no establece parámetros claros sobre cuánto territorio debe dejar de cultivarse, cómo se controlarán los vertidos de nitratos ni cómo se restaurarán los ecosistemas dañados, y carece de mecanismos de inspección y sanción efectivos frente a actividades agrarias o ganaderas que incumplan la legislación ambiental.
Entre sus alegaciones, el colectivo reclama una renaturalización progresiva de la cuenca vertiente, que transforme la agricultura intensiva hacia modelos sostenibles, restaure suelos degradados y genere cinturones verdes que favorezcan la biodiversidad. También exige medidas contundentes para reducir la contaminación por nitratos, incluyendo sistemas de control obligatorios, cierre de actividades que incumplan la ley y suspensión de subvenciones a quienes no respeten la normativa ambiental. Asimismo, se solicita una restauración hidrológica integral, con recuperación de ramblas y cauces naturales, soluciones basadas en la naturaleza y reducción de la agricultura y ganadería intensiva que contaminan suelos, aguas y acuíferos.
Yay@flautas denuncia que el plan no limita el crecimiento urbanístico ni establece restricciones para La Manga del Mar Menor, uno de los enclaves más saturados ambientalmente, y pide detener nuevas edificaciones, priorizar la regeneración urbana y ambiental y habilitar espacios verdes para la protección de la biodiversidad y el disfrute ciudadano. También se reclama la prohibición de nuevas explotaciones ganaderas intensivas y plantas de biogás, hasta que existan evaluaciones estratégicas acumulativas y mecanismos de control ambiental efectivos.
Además, el colectivo exige que el órgano de gobernanza del Mar Menor tenga un papel vinculante en cualquier decisión que afecte al ecosistema y que se consulte obligatoriamente a la ciudadanía para proyectos urbanísticos, industriales o energéticos, en cumplimiento de la Ley 19/2022. El plan debe, igualmente, incluir medidas de mitigación del cambio climático, reducción de pesticidas y control de metales pesados procedentes de la minería, garantizando así la salud del ecosistema y de la población ribereña.
Cano concluye haciendo hincapié en que “Después de lograr que el Mar Menor tenga personalidad jurídica propia, presentamos estas alegaciones para que vuelva a ser el Mar Menor de siempre, donde los caballitos de mar sean el juguete de los niños y no el símbolo de la desidia de unos pocos”.
Finalmente, Yay@flautas solicita que todas estas alegaciones se incorporen íntegramente al expediente administrativo y sean valoradas en la redacción definitiva del POTCVMM, garantizando la legalidad, la prevención, la sostenibilidad y la justicia ambiental intergeneracional.














