
Las puertas del Hospital Ribera Salud de Molina de Segura han sido este martes el punto de arranque de un ciclo de movilizaciones sindicales convocadas por CCOO y UGT para denunciar una situación de precariedad laboral estructural que afecta a más de 7.000 trabajadores y trabajadoras de la sanidad privada en la Región de Murcia, que llevan 15 años sin convenio colectivo mientras el Gobierno regional incrementa de forma sostenida el gasto en conciertos sanitarios con grandes grupos empresariales.
Lejos de tratarse de un conflicto aislado, los sindicatos sitúan esta situación en el centro del modelo sanitario impulsado por el PP de Fernando López Miras, basado en la externalización de servicios y la transferencia de fondos públicos a la sanidad privada bajo el argumento de reducir listas de espera, sin que exista una mejora estructural demostrable, pero sí un fuerte crecimiento del negocio privado.
Salarios de miseria y pérdida de derechos
La secretaria general de CCOO Región de Murcia, Teresa Fuentes, ha denunciado que el bloqueo del convenio desde 2010 ha empujado a miles de profesionales sanitarios a convertirse en trabajadores pobres, “Hay 7.000 personas trabajadoras afectadas por este convenio. Durante estos 15 años, las empresas han podido enriquecerse aplicando únicamente el Estatuto de los Trabajadores. Hoy hablamos de salarios situados en el salario mínimo interprofesional, incluso para categorías profesionales como fisioterapeutas”.
Fuentes ha recordado que la caída del convenio supuso la pérdida de mejoras laborales esenciales: jornadas más cortas, menos horas anuales, complementos salariales en caso de incapacidad temporal y mejores condiciones económicas. “Antes se cobraba el 100 % cuando una persona enfermaba; ahora no se cobra nada los tres primeros días y solo el 60 % durante semanas. Esto es un retroceso brutal en derechos laborales”, ha subrayado.
Un Gobierno regional que elude su responsabilidad
Desde ambos sindicatos se ha exigido responsabilidad directa al Gobierno regional, al que acusan de seguir firmando conciertos y contratos públicos con empresas que precarizan sistemáticamente a sus plantillas, en una región con los terceros salarios más bajos del Estado y la mayor tasa de pobreza infantil.
La secretaria general de UGT Región de Murcia, Paqui Sánchez Salmerón, ha criticado duramente la negativa del consejero de Sanidad a reunirse con las secretarias generales de los sindicatos, “No vamos a seguir perdiendo el tiempo. Ya nos reunimos hace dos años con la gerente y el secretario general y no sirvió para nada. Exigimos que el consejero de Sanidad dé un paso al frente. No puede haber contratación pública sin un convenio digno”.
Sánchez ha advertido de que UGT y CCOO no acudirán a reuniones vacías de contenido y ha anunciado nuevas movilizaciones, incluida una concentración a las puertas de la Consejería de Sanidad, para exigir que el Gobierno regional se implique de forma real. “Estamos hablando de gente que no llega a fin de mes. Esto es muy serio y no admite más desdén institucional”, ha afirmado.
“Para cuidar bien, necesitamos condiciones dignas”
El secretario general de la Federación de Sanidad de CCOO Región de Murcia, Miguel Ángel López Lozano, ha explicado que estas concentraciones buscan también informar directamente a los usuarios de la realidad que se esconde tras la sanidad privada concertada, “Queremos que los usuarios conozcan la situación de los trabajadores que les atienden. Después de 15 años sin convenio y sin derechos laborales, la situación es muy complicada. Para cuidar bien, necesitamos condiciones dignas”.
López Lozano ha señalado que el bloqueo del convenio colectivo responde exclusivamente a los intereses de la patronal, que se niega a negociar mientras mantiene beneficios crecientes gracias a los conciertos sanitarios. “Es imprescindible terminar de una vez con este bloqueo que no piensa en los trabajadores, sino únicamente en el beneficio empresarial”, ha insistido.
En la misma línea, el secretario general de la Federación de Sanidad de UGT Región de Murcia, Juan Crevillen, ha denunciado que en muchos hospitales privados de la Región, especialmente los gestionados por Ribera Salud, el convenio colectivo ha dejado de aplicarse por completo, “Muchos trabajadores no tienen derechos más allá de los mínimos del Estatuto de los Trabajadores. Los salarios son los de hace 15 años y, en muchos casos, el salario mínimo interprofesional ya los ha superado. Profesionales de distintas categorías están cobrando prácticamente lo mismo. Esto es inaceptable”.
Crevillen ha exigido la renovación inmediata del convenio, la actualización salarial y la recuperación de derechos perdidos, recordando que incluso el convenio de 2010 ofrecía condiciones muy superiores a las actuales. “Lo que pedimos es voluntad real de negociación para lograr un convenio digno para todos los trabajadores y trabajadoras del sector”, ha concluido.
El negocio de los conciertos y la expansión de Ribera Salud
Las movilizaciones se producen en un contexto de crecimiento acelerado del gasto público en conciertos sanitarios. Desde 2021, el presupuesto del Servicio Murciano de Salud destinado a la sanidad privada ha aumentado de forma notable, alcanzando en 2024 los 71,3 millones de euros en conciertos hospitalarios.
En este escenario, Ribera Salud se ha consolidado como el principal beneficiario del dinero público sanitario en la Región de Murcia, acaparando más del 40 % de los fondos destinados a conciertos hospitalarios tras una agresiva expansión iniciada en 2021. Mientras sus ingresos crecen, persisten las denuncias por sobrecarga laboral, ratios inasumibles de enfermería, hacinamiento de pacientes y ausencia de convenio colectivo en centros como el Hospital Ribera Molina.
Para los sindicatos, este modelo concentra recursos, debilita la sanidad pública y no mejora de forma estructural las listas de espera, al tiempo que normaliza la precariedad laboral en centros financiados con dinero de todos.
IU-Verdes anuncia iniciativas parlamentarias y exige un cambio de rumbo
A la movilización se ha sumado el diputado regional de Izquierda Unida-Verdes, José Luis Álvarez-Castellanos, quien ha mostrado el respaldo de su formación a las reivindicaciones sindicales y ha anunciado iniciativas parlamentarias para forzar la implicación del Gobierno regional.
Álvarez-Castellanos ha señalado que, aunque el Ejecutivo autonómico no negocia directamente los convenios colectivos, sí tiene competencias y herramientas para actuar, como la oficina de mediación dependiente de la Consejería de Empresa. En este sentido, IU-Verdes presentará una interpelación a la consejera de Empresa para que explique qué medidas va a adoptar para desbloquear la negociación del convenio de la sanidad privada.
Asimismo, el diputado regional interpelará al consejero de Salud por su negativa a recibir personalmente a los sindicatos mayoritarios y por la situación de la asistencia sanitaria en los centros privados concertados. “No puede un Gobierno regional quedarse de brazos cruzados mientras miles de trabajadores y trabajadoras viven en la precariedad en hospitales que se financian con dinero público”, ha afirmado.
Álvarez-Castellanos ha puesto el foco en el papel de Ribera Salud dentro del sistema sanitario regional, “De los 71 millones de euros que el Gobierno regional destinó en 2024 a conciertos hospitalarios, Ribera Salud acapara más de 30 millones. Murcia se ha convertido en su buque insignia en todo el Estado”.
Desde IU-Verdes se considera imprescindible cambiar el rumbo del modelo sanitario, revisar en profundidad los conciertos, condicionar cualquier financiación pública al cumplimiento estricto de los derechos laborales y reforzar la sanidad pública como eje central del sistema. “Defender la sanidad pública también es defender a quienes la sostienen con su trabajo”, ha concluido el diputado.














