
Izquierda Unida-Verdes ha anunciado esta mañana, frente a una casa de apuestas situada en las inmediaciones del IES Miguel Hernández de Alhama de Murcia, una batería de iniciativas institucionales para regular la distancia mínima entre salones de juego y centros educativos en la Región de Murcia. La formación trasladará esta propuesta tanto a la Asamblea Regional como al conjunto de ayuntamientos, comenzando por el pleno municipal de Alhama de Murcia el próximo 29 de enero, con el objetivo de extenderla a toda la Región.
Durante la rueda de prensa, el diputado regional de IU-Verdes, José Luis Álvarez-Castellanos, ha responsabilizado directamente al presidente regional, Fernando López Miras, de mantener paralizada desde 2018 una modificación normativa que obligaría a establecer una distancia mínima de 500 metros entre casas de apuestas y centros educativos. Según ha explicado, el Gobierno regional anunció esta medida, elaboró un proyecto de decreto y, pese a contar con informes favorables, optó finalmente por no aprobarlo.
Álvarez-Castellanos ha recordado que la Región de Murcia es la única comunidad autónoma que carece de este requisito regulador, a pesar de encabezar el ranking estatal de concentración de salones de juego, con un local por cada 4.300 habitantes, muy por encima de la media estatal. A su juicio, esta situación evidencia una política autonómica “orientada a proteger los intereses de la patronal del juego y no la salud pública ni a la juventud”.
El diputado regional ha explicado que los propios servicios jurídicos de la Comunidad Autónoma advirtieron de que la distancia mínima debía aplicarse también en la renovación de licencias, lo que obligaría a trasladar los locales que incumplieran la normativa. “Ese es el motivo real por el que el Gobierno de López Miras renunció a la medida”, ha afirmado, recordando además que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha avalado recientemente este tipo de regulaciones.
En el plano municipal, el 2° Teniente de Alcalde y portavoz de IU-Verdes en el Ayuntamiento de Alhama de Murcia, Antonio García, junto a la concejala de gobierno, Dori Muñoz, han señalado que “los ayuntamientos no pueden permanecer impasibles mientras la proliferación de casas de apuestas rodea los centros educativos y afecta a la convivencia en nuestros barrios”. García ha subrayado que la moción que se debatirá en el pleno municipal pretende “poner en primer plano la protección de la juventud y la salud comunitaria, demostrando que la acción local puede ser un motor de cambio frente a la inacción autonómica”.
Asimismo, el portavoz municipal de izquierdas ha hecho hincapié en los riesgos sociales y sanitarios del juego, especialmente entre jóvenes y colectivos vulnerables. “No podemos permitir que la lógica del beneficio económico de la patronal prime sobre la seguridad y la igualdad de oportunidades de nuestra gente. La salud y el bienestar deben ser siempre nuestra prioridad”, ha afirmado.
Además, ha resaltado las denuncias de la Asociación de Vecinos del barrio de Paco Rabal, quien ha denunciado los problemas cotidianos que generan las casas de apuestas en el barrio, “El juego afecta a nuestras vecinas y vecinos, normaliza conductas de riesgo entre adolescentes y deteriora la convivencia. Exigimos que el gobierno regional de López Miras tome cartas en el asunto y defienda a quienes viven día a día estas consecuencias”, ha concluido García.
Desde IU-Verdes han subrayado que la combinación de iniciativa legislativa en la Asamblea Regional y de mociones municipales pretende forzar un posicionamiento público del Gobierno regional y avanzar hacia una regulación efectiva que aleje las casas de apuestas de los centros educativos y los barrios, protegiendo así a la juventud y fortaleciendo la vida comunitaria.














