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Más de 5.000 personas toman Cartagena en defensa del convenio del metal: «Somos obreros, no delincuentes»

La manifestación convocada por CCOO, UGT y USO recorre desde la plaza de España hasta la Asamblea Regional en la cuarta jornada de huelga indefinida, mientras los sindicatos exigen a la FREMM que retire las cláusulas de compensación y absorción y garantice las coberturas por incapacidad temporal.

Cartagena ha vuelto a convertirse este viernes en el epicentro de la conflictividad laboral de la Región de Murcia. Más de 5.000 personas, según la cifra facilitada por los organizadores, han participado en la manifestación convocada conjuntamente por CCOO, UGT y USO para respaldar la huelga indefinida del metal y reclamar un convenio colectivo que garantice mejoras salariales y derechos laborales efectivos.

La movilización ha partido de la plaza de España y ha recorrido las calles de la ciudad hasta llegar a la Asamblea Regional, en una demostración de fuerza del sector en el cuarto día de huelga. Trabajadores de las empresas auxiliares, del ámbito naval, petroquímico y de los distintos polígonos industriales, junto a familiares y ciudadanía solidaria, han secundado una convocatoria que ha trasladado el conflicto desde los centros de trabajo hasta el espacio público y las instituciones.

Durante el recorrido se han repetido consignas como «¡Ni un paso atrás en la lucha del metal!», «¡Por un convenio digno, eso sí lo firmo!» y «¡Somos obreros, no delincuentes!». Esta última consigna ha adquirido especial protagonismo después de las detenciones producidas durante las jornadas de huelga y de las actuaciones policiales contra los piquetes informativos.

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El conflicto afecta a unos 35.000 trabajadores y trabajadoras y a alrededor de 8.500 empresas de la Región de Murcia. Sin embargo, detrás de las cifras y de la disputa sobre los porcentajes salariales se encuentra una cuestión central para la plantilla: que las mejoras pactadas lleguen realmente a las nóminas y que las bajas por enfermedad o accidente no se conviertan en un nuevo factor de pérdida de ingresos.

Diez meses de negociación y dos líneas rojas

El secretario general de UGT-FICA en la Región de Murcia, José Antonio Nieto García, ha cuestionado la actitud de la patronal y ha recordado que los sindicatos han mantenido su disposición a negociar incluso durante el desarrollo de la huelga.

«Nosotros queríamos negociar ayer, queríamos negociar hoy y queríamos negociar el sábado y el domingo. Estábamos dispuestos a negociar», ha señalado. No obstante, ha advertido de que la huelga no puede desconvocarse sin resultados concretos que puedan someterse a la consideración de las asambleas de trabajadores: «Hasta que no consigamos algo y podamos llevar a nuestros compañeros unas mejoras, no podemos desconvocar la huelga».


Declaraciones de José Antonio Nieto García, secretario general de UGT-FICA en la Región de Murcia

Nieto ha calificado de «risa» la propuesta que la FREMM trasladó a la representación sindical durante la negociación, al considerar que las condiciones ofrecidas no garantizan una mejora salarial real. En particular, ha puesto el foco en la compensación y absorción de complementos, una cláusula que permitiría neutralizar parte de las subidas salariales mediante otros conceptos retributivos.

«Si esos complementos son compensables y absorbibles, los empresarios pueden absorber las subidas. Los trabajadores no van a subir nada en cinco años», ha advertido. A su juicio, el resultado sería mantener a la plantilla prácticamente con los mismos ingresos mientras continúa aumentando el coste de la vida.

El dirigente de UGT-FICA también ha denunciado que la patronal pretenda introducir cambios en las condiciones económicas vinculadas a la incapacidad temporal. «No podemos jugar con la salud de los trabajadores», ha afirmado, cuestionando que las empresas puedan modular el complemento que reciben las personas trabajadoras durante sus bajas en función de los días de ausencia.

En esa misma línea se ha pronunciado Gerardo Medina, secretario general de CCOO Industria en la Región de Murcia, quien ha situado ambas cuestiones como condiciones irrenunciables para desbloquear el convenio.

«El complemento de la IT no se puede tocar. Eso es algo irrenunciable», ha afirmado. Respecto a la compensación y absorción, ha defendido que «o se congela o desaparece del convenio».


Declaraciones de Gerardo Medina, secretario general de CCOO Industria en la Región de Murcia

Medina ha recordado que la negociación comenzó con una propuesta sindical de tres años, que posteriormente pasó a cuatro, periodo sobre el que se ha trabajado durante los últimos diez meses. Sin embargo, ha explicado que la patronal terminó planteando un convenio de cinco años, con una estructura de incrementos y condiciones que la parte social considera insuficiente.

Además, ha señalado que los sindicatos no están dispuestos a renunciar a los atrasos desde el 1 de enero de 2026, incluidos los correspondientes a nuevos conceptos salariales. «No vamos a renunciar a que todos los complementos, tanto salariales como los nuevos conceptos de nueva incorporación, como pueden ser el plus de astillero o el plus industrial, tengan atrasos desde el 1 de enero de 2026», ha subrayado.

Paqui Sánchez reclama que el Gobierno de López Miras intervenga

La secretaria general de UGT en la Región de Murcia, Paqui Sánchez, ha denunciado también la responsabilidad del Gobierno regional en el conflicto y ha reclamado al presidente autonómico que deje de permanecer al margen de la negociación.

«Una patronal regada con dinero público por el Gobierno regional», ha afirmado, antes de recordar que, según sus datos, la FREMM ha recibido casi siete millones de euros de las arcas públicas para cursos y centros de formación. Sánchez ha cuestionado el destino de esos recursos y ha lanzado una de las críticas más contundentes de la jornada: «Creemos que quieren hacer centros formativos para sacar esclavos».



La dirigente sindical ha relacionado las condiciones laborales que denuncia con los salarios que perciben trabajadores del sector, que ha situado entre los 1.200 y los 1.300 euros mensuales. «No quieren sentarse a negociar, quieren tocar las IT y quieren que los complementos sean absorbibles y compensables», ha señalado.

Asimismo, ha advertido de que permitir la absorción de los complementos supondría neutralizar futuras subidas salariales. «Cualquier subida se la vuelven a absorber y no hay una subida salarial efectiva», ha explicado.Por ello, ha interpelado directamente al presidente de la Comunidad Autónoma: «Tiene que ponerse al lado de 35.000 trabajadores y trabajadoras de esta región». Sánchez ha insistido en que UGT mantendrá el apoyo a la huelga mientras no se alcance un acuerdo que garantice mejoras reales.

Repsol y los beneficios millonarios frente a los salarios de la industria

La dimensión económica del conflicto también ha estado presente en boca de Víctor Egío, coordinador regional de Podemos en la Región de Murcia, que ha acudido a respaldar a los trabajadores y ha cuestionado la distancia entre los resultados de las grandes compañías industriales y las condiciones económicas de quienes sostienen su actividad.

«Los hemos apoyado en los piquetes, los apoyamos en esta manifestación, los apoyamos ayer a las puertas del juzgado y los vamos a apoyar hasta el final, porque esta gente es la que levanta la industria en esta región», ha manifestado.


Declaraciones de Víctor Egío, coordinador de Podemos en la Región de Murcia

Egío ha criticado que, mientras las administraciones destacan la importancia estratégica de la industria, los trabajadores continúen percibiendo salarios que considera insuficientes. En este sentido, ha contrapuesto la situación de las plantillas con los resultados económicos de Repsol.

«Ayer, además, conocimos que Repsol ganó en los primeros nueve meses del año más de 5.000 millones de euros. Y, mientras tanto, tienen a sus obreros en la refinería, que son los que sacan adelante el trabajo, cobrando 1.200 euros», ha denunciado.Los datos publicados por la propia compañía el 29 de octubre permiten dimensionar esa comparación: Repsol comunicó un resultado neto de 5.006 millones de euros entre enero y septiembre de 2026 y un resultado neto ajustado de 5.419 millones. La empresa precisó que el primero incluye un efecto positivo de 943 millones derivado de la revalorización de sus existencias por el encarecimiento de las materias primas.

«Esto es una vergüenza, no se puede permitir», ha afirmado Egío, quien ha defendido que el conflicto debe resolverse con un convenio digno y una distribución más justa de la riqueza generada por la actividad industrial. «Aquí, en Cartagena, se produce muchísimo dinero, una parte importantísima del PIB regional, pero esta gente no está viendo absolutamente nada».

El coordinador de Podemos también ha denunciado la actuación policial durante las jornadas de huelga y ha expresado su respaldo a los trabajadores detenidos. Su intervención ha conectado con una de las consignas más repetidas durante la manifestación: «Somos obreros, no delincuentes».

Una huelga que continúa y una negociación pendiente

La multitudinaria movilización de Cartagena llega después de cuatro jornadas de huelga indefinida y de una semana marcada por los piquetes, las barricadas, los cortes de tráfico y los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en los principales accesos industriales de la Región.

Desde el comienzo del paro, los trabajadores han protagonizado concentraciones en el Valle de Escombreras, Navantia, SABIC y distintos polígonos industriales. La primera jornada estuvo marcada por el empleo de material antidisturbios, gases lacrimógenos y pelotas de goma en los accesos a Escombreras. Asimismo, durante estos días se han producido varias detenciones vinculadas a los piquetes.

Este mismo viernes, la Policía Nacional detuvo en Cartagena a un conductor acusado de intentar embestir con su vehículo a un piquete informativo en los accesos a Navantia. Según la información facilitada por la Delegación del Gobierno, no hubo heridos.

En cuanto al seguimiento de la huelga, las cifras ofrecidas por las partes mantienen una enorme distancia. Mientras los sindicatos hablan de una participación de entre el 80 % y el 90 % en numerosos centros de trabajo y polígonos industriales, la FREMM sostiene que el seguimiento regional se situó por debajo del 1,9 % durante la cuarta jornada.

La patronal ha presentado una nueva oferta que eleva el incremento salarial acumulado al 17,89 % en cinco años, frente al 16,75 % de la propuesta difundida el día anterior. También plantea elevar del 50 % al 70 % la compensación de las diferencias respecto al IPC, reducir progresivamente la jornada hasta ocho horas anuales y ampliar determinados pluses industriales y navales.

Sin embargo, la representación sindical mantiene que los porcentajes globales no resuelven el principal problema si las mejoras pueden quedar neutralizadas mediante la compensación y absorción salarial o si no se garantizan las condiciones económicas durante las bajas por incapacidad temporal. También reclama que los nuevos conceptos salariales tengan efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026.

La patronal, por su parte, considera que ha realizado un esfuerzo suficiente para desbloquear el convenio y sostiene que ahora corresponde a los sindicatos presentar una respuesta a su propuesta.Con una negociación que se prolonga desde hace diez meses, el próximo lunes 2 de noviembre se presenta como una nueva oportunidad para acercar posiciones en la mesa de mediación. Entretanto, la huelga continúa y Cartagena ha vuelto a demostrar que el conflicto del metal ha trascendido las puertas de las fábricas y los polígonos industriales.

Miles de trabajadores han llevado sus reivindicaciones hasta las puertas de la Asamblea Regional. El mensaje que han trasladado durante toda la jornada ha sido inequívoco: no quieren que las mejoras se queden sobre el papel, sino que se traduzcan en salarios dignos, derechos laborales y condiciones de vida que permitan llegar a final de mes.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.