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La juventud antifascista vuelve a las calles de A Coruña tras las cargas contra la protesta por Abascal y exige la dimisión del subdelegado del Gobierno

El Sindicato de Estudiantes, Galiza Nova y la Coordinadora da Mocidade Socialista, entre otros, denuncian la actuación de la Policía Nacional durante la movilización contra Santiago Abascal, que dejó personas heridas y dos detenidos, y reclaman la dimisión de los responsables de la Subdelegación del Gobierno.

Miles de personas se concentran delante de la Subdelegación del Gobierno en A Coruña | Foto.- El Salto
Miles de personas se concentran delante de la Subdelegación del Gobierno en A Coruña | Foto.- El Salto

Miles de estudiantes, jóvenes y trabajadores se movilizaron este miércoles, 21 de octubre, en A Coruña contra la presencia del líder de Vox, Santiago Abascal, y para denunciar la actuación de la Policía Nacional durante la protesta antifascista celebrada en la plaza de María Pita. La jornada, marcada por las cargas policiales, los heridos y las detenciones, desembocó por la tarde en una nueva concentración ante la Subdelegación del Gobierno para exigir responsabilidades políticas.

La movilización de la mañana fue convocada inicialmente por Galiza Nova y reunió a numerosas organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y políticas. Entre ellas se encontraban el Sindicato de Estudiantes, Erguer-Estudantes da Galiza, Fervenza, la Coordinadora da Mocidade Socialista, el Sindicato de Vivenda da Coruña y Ceivar, además del apoyo del BNG. La protesta coincidió con el acto de Abascal en la ciudad, donde Vox mantiene una presencia institucional muy limitada. La concentración se desarrolló bajo cánticos como «Fuera españolistas de nuestras calles» y «Contra el fascismo españolista».

El Sindicato de Estudiantes denuncia una actuación policial violenta

El Sindicato de Estudiantes, que había convocado una huelga estudiantil a partir de las 10.00 horas, denunció que miles de jóvenes secundaron el paro y acudieron a María Pita para rechazar los discursos de la extrema derecha. La organización sostiene que la Policía Nacional mantuvo una actitud hostil desde el inicio, con un amplio despliegue de antidisturbios y restricciones al espacio disponible para los manifestantes.

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En un comunicado publicado tras los hechos, el sindicato denunció que, cuando la concentración estaba terminando, los agentes cargaron contra los participantes y emplearon gases lacrimógenos y pelotas de goma. La organización aseguró haber visto a numerosas personas heridas y reclamó la «dimisión inmediata de los responsables de la Subdelegación de Gobierno de A Coruña», además de exigir la libertad inmediata y sin cargos de las personas detenidas.

El Sindicato de Estudiantes defendió el carácter pacífico de la movilización y afirmó que la respuesta policial no frenará la organización juvenil contra el fascismo.

Galiza Nova condena la represión y reclama responsabilidades

Galiza Nova también condenó la actuación de los antidisturbios. La organización juvenil del BNG denunció que varios agentes tuvieron comportamientos violentos contra manifestantes y militantes de la entidad, incluso cuando, según su versión, estos no estaban realizando acciones violentas.

La organización había convocado la concentración para expresar el rechazo a la presencia de Abascal en Galicia y a los mensajes que atribuye a Vox, vinculados al racismo, el machismo, la xenofobia y el españolismo reaccionario.

Tras los incidentes, Galiza Nova llamó a participar en una nueva protesta ante la Subdelegación del Gobierno para exigir responsabilidades por la actuación policial. La convocatoria recibió el respaldo de organizaciones sindicales y estudiantiles, entre ellas la CIG y Erguer.

Dos detenidos y personas heridas tras las cargas

Los incidentes se produjeron en María Pita durante y después del acto de Abascal. Según informó Europa Press, más de un millar de personas participaron en la concentración de la mañana, mientras que las cargas y los enfrentamientos posteriores dejaron heridos entre manifestantes y policías.

Fuentes de la Delegación del Gobierno citadas informaron de dos personas detenidas y una docena de lesionadas. Los relatos de varios participantes recogidos por el diario denunciaron golpes con las defensas policiales y el uso de material antidisturbios contra la concentración. Las versiones de los manifestantes y de las autoridades sobre el desarrollo de los incidentes no deben confundirse: las denuncias sobre el uso desproporcionado de la fuerza corresponden a los colectivos y testigos citados, y requieren una investigación que determine las responsabilidades.

La protesta no terminó con los incidentes de la mañana. Durante la tarde, centenares de personas se concentraron ante la Subdelegación del Gobierno, convocadas por organizaciones como la CIG, el Sindicato de Estudiantes, la Coordinadora da Mocidade Socialista, Riazor Blues, el Sindicato de Vivenda y la CNT, entre otras.

La movilización reclamó responsabilidades por el dispositivo policial y las cargas. Según elDiario.es, alrededor de 2.000 personas participaron en la protesta vespertina, que también terminó con nuevos altercados y cargas policiales contra grupos que permanecían en la zona.

«Marlaska le hace el trabajo sucio a Vox»

El aparato estatal del Sindicato de Estudiantes denunció públicamente la violencia policial sufrida durante las protestas y responsabilizó políticamente al Ministerio del Interior y a la Subdelegación del Gobierno. «Marlaska le hace el trabajo sucio a Vox», afirmó la organización, que exigió la dimisión del subdelegado.

La denuncia pone el foco en la actuación del aparato policial frente a una movilización convocada para expresar el rechazo a la extrema derecha. Para los colectivos participantes, la respuesta de las fuerzas de seguridad constituye un motivo de preocupación por el ejercicio del derecho de manifestación y por las consecuencias que puede tener sobre la participación política de la juventud.

La jornada del miércoles dejó así dos escenarios enfrentados en A Coruña: el acto de Vox y una movilización antifascista multitudinaria, seguida de protestas contra la intervención policial. Las organizaciones convocantes mantienen sus exigencias de esclarecimiento de los hechos, depuración de responsabilidades y garantías para el ejercicio de los derechos fundamentales.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.