
La huelga del 11 de noviembre empieza a organizarse también en las municipios de la región. Cieza ha constituido esta tarde una comisión de apoyo con sindicatos, colectivos sociales y organizaciones políticas para sumar fuerzas frente a la precariedad laboral, los bajos salarios y el encarecimiento de la vivienda.
En el encuentro han participado miembros de CCOO, UGT, la PAH, No Más Precariedad, la Plataforma por la Vivienda Digna de Cieza, el Club Atalaya, la HOAC, Cristianos de Base, la Plataforma Pro Hospital de Cieza, Izquierda Unida y Podemos. La intención es que la convocatoria «no se quede en los centros de trabajo y sume a quienes sufren las consecuencias de la precariedad, los problemas de acceso a la vivienda y el deterioro de los servicios públicos».
CCOO y UGT han denunciado la pérdida de poder adquisitivo y el bloqueo de la negociación de convenios caducados, que mantiene a trabajadores y trabajadoras a la espera de mejoras salariales. UGT ha puesto sobre la mesa una de las caras más duras de la precariedad en la comarca: jornadas de hasta 18 horas en algunas cooperativas de Cieza. Ante esta realidad, los sindicatos han llamado a reforzar la organización en los centros de trabajo y a convertir el malestar laboral en movilización.
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«Donde hay organización sindical, la huelga puede prosperar», se ha defendido durante la reunión. CCOO también ha expresado su confianza en la incorporación de gente joven a las movilizaciones, con la experiencia de los colectivos de vivienda como referencia por su capacidad para convocar y organizar a la ciudadanía.
José Coy, coportavoz de No Más Precariedad, ha reivindicado una huelga que vaya más allá de las reivindicaciones salariales: «Esta es una huelga laboral, una huelga de trabajadores y trabajadoras, pero también reivindica derechos sociales: más trabajo, trabajo digno, salarios dignos». También ha defendido el mantenimiento de derechos como el salario mínimo interprofesional y el ingreso mínimo vital.
Además, ha denunciado las condiciones a las que se enfrenta la juventud para acceder a una vivienda. «Un compañero nos contaba, casi llorando de rabia, que vive en una habitación sin ventana por 500 euros. Eso no se puede permitir», ha relatado.
El coportavoz ha vinculado la explotación laboral con la especulación inmobiliaria, «No podemos estar pendientes de cuándo nos van a despedir ni de cuándo un casero va a querer subirnos el alquiler de forma abusiva o un fondo buitre va a intentar echarnos de casa» ha apostillado. También ha señalado la situación de barrios murcianos como La Paz y La Fama, donde ha denunciado la compra de viviendas por fondos buitre para destinarlas al alquiler por habitaciones.



La presencia de la PAH y de las plataformas de vivienda en la comisión busca conectar estas reivindicaciones con la lucha contra los desahucios. A ellas se suman organizaciones como la HOAC, Cristianos de Base, el Club Atalaya y la Plataforma Pro Hospital de Cieza, junto con las formaciones locales de IU y Podemos, en una iniciativa que pretende reunir distintas luchas sociales en torno a la convocatoria.
Durante el encuentro también se ha planteado la necesidad de extender las comisiones de apoyo a otros municipios, centralizar la movilización en Murcia y elaborar una hoja de ruta común para difundir las reivindicaciones. Joaquín Sánchez, conocido como el «cura antidesahucios», ha recordado que las demandas se dirigen a las tres administraciones: estatal, autonómica y local.
La comisión quiere implicar también a pensionistas, personas desempleadas y otros sectores que no secundan directamente el paro laboral, mediante acciones de apoyo y una llamada a la huelga de consumo.
Entre las próximas citas figuran las asambleas de CCOO del 28 de octubre, a las 19:00 horas, en la plaza de las Balsas de Molina de Segura, y del 29 de octubre en Murcia. La comisión de Cieza se suma así a los esfuerzos por extender la movilización del 11N y unir las reivindicaciones laborales con las luchas por la vivienda y unos servicios públicos dignos.















