BDS presenta en Murcia la campaña internacional de boicot a la farmacéutica israelí Teva

El movimiento de Boicot, Desinversiones y Sanciones denuncia la complicidad de Teva en el genocidio de Palestina ante el Hospital Universitario Reina Sofía

Miembros del BDS esta mañana frente el Hospital Universitario Reina Sofía | Dominic D. Skerrett
Miembros del BDS esta mañana frente el Hospital Universitario Reina Sofía | Dominic D. Skerrett

Esta mañana, con un reparto de octavillas frente al Hospital Universitario Reina Sofía de Murcia y tras el cual han ofrecido declaraciones a los medios, miembros del Movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) han presentado la campaña de boicot internacional contra Teva Pharmaceutical Industries, denunciando la complicidad de esta farmacéutica en la ocupación, el apartheid y el genocidio del pueblo palestino. “Estamos aquí porque la sociedad civil tiene la responsabilidad de denunciar a empresas que facilitan, financian o se benefician de un régimen que perpetúa la violencia y la injusticia contra un pueblo entero”, ha afirmado Almudena Gómez, portavoz del BDS en la Región de Murcia.

Según los informes recopilados por colectivo sanitario “Health Workers 4 Palestine – Spain” (HW4PS), Who Profits y el Palestine Economic Policy Research Institute (MAS), Teva es una de las compañías más grandes de Israel y una de las farmacéuticas líderes a nivel mundial en medicamentos genéricos, con una presencia dominante en el mercado israelí y en los Territorios Ocupados Palestinos (TOP), donde la estructura de producción y comercialización de medicamentos locales enfrenta limitaciones severas impuestas por la ocupación y los bloqueos de Israel. Esto genera un mercado cautivo en el que Teva puede vender sus medicamentos sin competencia real de la industria palestina, mientras el 50 % de los fármacos consumidos en Cisjordania son de origen local y el 35 % provienen de Israel.

Gómez explicó que la campaña de boicot internacional a Teva se fundamenta en varios motivos: la empresa financia directamente la maquinaria de ocupación a través de impuestos al Estado de Israel; se beneficia de las restricciones que limitan el acceso de las farmacéuticas palestinas a materias primas y a la comercialización; y mantiene vínculos explícitos con el Ejército israelí, suministrando recursos sanitarios y promoviendo la participación de sus empleados en actividades militares. “Teva no es solo un actor económico, es un nodo clave en la red que sostiene la ocupación y el genocidio en Palestina, y la sociedad civil no puede seguir siendo cómplice de su impunidad”, recalcó.

Además, Teva tiene un peso significativo en los mercados internacionales, incluyendo España, donde en 2023 fue el tercer laboratorio con mayores ventas, alcanzando 500 millones de euros en el sistema nacional de salud. Esto ha motivado a los organizadores de la campaña a dirigirse a cuatro públicos: la ciudadanía, instándola a solicitar activamente alternativas a Teva en consultas y farmacias; los profesionales sanitarios, para que receten alternativas de laboratorios no vinculados a la ocupación; las farmacéuticas, para que prioricen productos que no estén manchados por el apoyo a la ocupación; y la administración pública, a la que se reclama dejar de contar con Teva como proveedor de hospitales y centros de salud, evitando que dinero público financie prácticas genocidas.

En este sentido, investigaciones propias muestran que el Servicio Murciano de Salud (SMS) ha adjudicado en años recientes contratos de suministro de medicamentos a Teva para hospitales y centros sanitarios de la Región de Murcia, incluyendo lotes de medicamentos citostáticos y fármacos esenciales para enfermedades graves. Estas compras públicas, realizadas con dinero de todos los murcianos, refuerzan la relevancia de la campaña de boicot y la exigencia de alternativas éticas.

Gómez concluyó recordando que esta campaña no es un acto aislado, sino parte de la estrategia global del Movimiento BDS, cuyo liderazgo palestino ha determinado a Teva como objetivo prioritario de boicot. “Seguiremos trabajando para romper la impunidad, exigir responsabilidad corporativa y denunciar los privilegios que las empresas israelíes disfrutan en los mercados palestinos. Basta de complicidad. Por Palestina libre, desde el río hasta el mar”, finalizó.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.