El ejército del ente sionista de Israel ha lanzado una serie de intensos ataques aéreos contra múltiples pueblos y localidades del sur del Líbano en respuesta a los proyectiles y ataques con drones lanzados por Hezbolá esta madrugada, en el marco de la grave escalada bélica que sacude Oriente Medio tras la muerte del líder supremo iraní Alí Jameneí. Las explosiones se han sentido no solo en las aldeas fronterizas sino también en los suburbios del sur de Beirut, con al menos 31 civiles muertos y decenas de heridos, según el Ministerio de Salud libanés y reportes de seguridad locales.
El ejército israelí justificó los ataques afirmando que estaba golpeando “objetivos de Hezbolá” en varias ubicaciones, incluida la región costera sureña y zonas rurales más profundas del país, como respuesta a la ofensiva lanzada esta madrugada desde territorio libanés hacia comunidades en el norte de Israel. Como parte de esta ofensiva, las FDI ordenaron la evacuación de decenas de pueblos del sur y este de Líbano, advirtiendo que la intensidad de los bombardeos podría aumentar en los próximos días.
Habitantes de localidades como Bint Jbeil y otros asentamientos cercanos a la frontera han huido precipitadamente ante el sonido de las sirenas y las explosiones, mientras carreteras y estaciones de combustible se congestionan con vehículos que buscan zonas más seguras. El gobierno libanés y figuras políticas han condenado enérgicamente la respuesta israelí, calificándola de “agresión sistemática” y violación del alto el fuego que se había acordado tras la guerra de 2024.
El conflicto entre Israel y Hezbolá, alimentado por la compleja guerra regional desencadenada tras la muerte de Jameneí, ha convertido al sur del Líbano en un escenario de combates aéreos sin precedentes desde el alto el fuego, exacerbando el sufrimiento civil en comunidades que ya padecían décadas de tensiones.
















