Hadash y el Partido Comunista de Israel (Maki) condenan los ataques de EEUU e Israel contra Irán y alertan sobre un conflicto global

Ambas formaciones advierten que la guerra Israel-EE. UU. contra Irán amenaza con derramamiento de sangre regional y la imposición de la hegemonía imperialista

Una columna de humo se eleva tras una explosión en Teherán el 28 de febrero de 2026 | Getty Images
Una columna de humo se eleva tras una explosión en Teherán el 28 de febrero de 2026 | Getty Images

En la madrugada de este sábado 28 de febrero, Israel, en coordinación con Estados Unidos, lanzó una serie de ataques militares contra Irán, en lo que los partidos de izquierda Hadash y el Partido Comunista de Israel (CPI/Maki) califican como una agresión imperialista de gran alcance que amenaza con desencadenar un conflicto regional o incluso una guerra global.

El diputado comunista Ofer Cassif, miembro de Hadash en la Knesset, señaló que “no se trata de un ataque preventivo, sino de una guerra impulsada por Estados Unidos y sus socios en Israel, que no representa los intereses del pueblo iraní, israelí ni de ningún otro pueblo”. Cassif advirtió que esta agresión provocará “derramamiento de sangre y destrucción generalizada en todo el mundo, siendo los pueblos de la región, en Israel, Irán y otros lugares, quienes paguen el costo principal”.

Hadash y CPI recordaron que Israel actúa como instrumento y socio del imperialismo estadounidense, participando en su intento de imponer hegemonía política y económica global, con especial atención a los recursos naturales y estratégicos del Medio Oriente y otras regiones.

Los partidos advirtieron también sobre los efectos internos: la guerra podría ser utilizada para intensificar la represión contra el pueblo palestino, expandir la limpieza étnica en Gaza y Cisjordania, y perseguir a disidentes y ciudadanos árabes dentro de Israel.

Hadash y CPI llaman a todos los movimientos pacifistas de la sociedad israelí a alzar su voz contra la agresión israelí-estadounidense, exigir la retirada de las fuerzas estadounidenses y todas las armas nucleares de la región, y tomar precauciones en ciudades y barrios árabes sin refugios o medios de protección.

El comunicado concluye con un mensaje firme de paz y solidaridad internacional: “No a la guerra. Por la seguridad de todos los pueblos del Medio Oriente y del mundo”.