
Esta mañana, decenas de ciudadanos y ciudadanas se concentraron a las puertas del Ayuntamiento de Murcia convocados por la plataforma Cine Rex Vivo para protestar por la aprobación en el Pleno municipal de la modificación del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico-Artístico (PECHAM) que afecta al Cine Rex. La decisión abre la puerta a usos comerciales, oficinas y equipamientos privados en un edificio con 111 años de historia, ignorando miles de alegaciones ciudadanas y firmas recogidas durante años de movilización.
Fina Poveda, portavoz de la plataforma, denunció que el Rex es “mucho más que un edificio: es patrimonio histórico, cultural y emocional de Murcia, donde seis generaciones de murcianos y murcianas han compartido experiencias y recuerdos”. Poveda subrayó que la modificación permite que “en el edificio se haga lo que quieran”, desde gimnasios hasta clínicas y despachos, y lamentó la falta de sensibilidad política, “Desde 2019 hemos pedido diálogo y voluntad de escucha a la administración para salvar el cine, incluso mediante fórmulas público-privadas, pero nos han ignorado”.
La portavoz recordó además que el Cine Rex es el único cine del centro accesible para personas con movilidad reducida, un aspecto que demuestra la importancia del inmueble para garantizar un acceso inclusivo a la cultura en la ciudad. “Cerrar o modificar el cine es cerrar la posibilidad de que toda la ciudadanía pueda disfrutar de la cultura”, afirmó Poveda, quien añadió que la plataforma ha reunido cerca de 30.000 firmas en defensa del Rex y que recurrirá a la vía judicial para frenar la decisión del Ayuntamiento.
Agustín García Romero, miembro activo de la plataforma desde 2019, denunció el riesgo de desvirtuar el Cine Rex con negocios privados y recordó que, además del impacto social, existe un posible problema legal, “La Dirección General de Patrimonio tiene pendiente un recurso por no haberse incoado expediente BIC para el inmueble. Si prospera, podríamos encontrarnos con una paradoja: hoy se autoriza el cambio de uso y después prosperan las reclamaciones a nivel autonómico”, señaló.
Liliana Mellado, coordinadora local de Izquierda Unida-Verdes en Murcia, se sumó a la protesta y destacó que el Rex es “parte de la identidad y el patrimonio cultural de la ciudad, un cine histórico con más de un siglo de historia”. Mellado recordó la responsabilidad del Gobierno municipal del Partido Popular, que en 2020 prometió recuperar el cine y ahora permite su conversión en usos privados. Subrayó además que la ciudad no solo pierde patrimonio arquitectónico, sino también un espacio inclusivo y accesible, clave para garantizar la igualdad de acceso a la cultura.
Durante el Pleno, el portavoz del Grupo Socialista, Ruiz Maciá, enfatizó que el Rex es el único cine histórico del centro que sigue en pie y denunció que el cambio de uso pone en riesgo la recuperación de la actividad cultural que la sociedad murciana ha defendido durante años. Recordó que se recibieron más de 16.000 alegaciones durante el trámite urbanístico y criticó la incongruencia del Ayuntamiento, que permite un gimnasio en lugar de preservar la sala.
El momento decisivo llegó durante la votación: 15 votos a favor del Grupo Popular, 8 en contra del Grupo Socialista y 5 abstenciones. Con este resultado, la modificación se aprobó y el Cine Rex queda abierto a nuevos usos comerciales y privados, pese al rechazo social y vecinal.
A pesar de la aprobación municipal, la plataforma y los colectivos sociales han anunciado que continuarán la movilización, incluyendo la vía contencioso-administrativa, para impedir la pérdida definitiva del Cine Rex como espacio cultural y patrimonio de la ciudad.
“Murcia merece conservar su historia cultural y garantizar el acceso a la cultura para todos, no entregar sus espacios simbólicos a la especulación”, concluyeron los organizadores de la concentración.















