Unai Sordo (CCOO) reclama salarios justos y empleo digno en Murcia: “No hay futuro sin salarios dignos”

El secretario general de Comisiones Obreras, junto a Teresa Fuentes, denuncia la precariedad laboral, la subida de precios y reclama reindustrialización y servicios públicos fuertes en la Región de Murcia.

CCOO toma las puertas de la patronal murciana | Dominic D. Skerrett
CCOO toma las puertas de la patronal murciana | Dominic D. Skerrett

Esta mañana, el secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, inició su visita a la Región de Murcia con un encuentro sindical en el Paraninfo de la Universidad de Murcia, bajo el lema “De las respuestas a la acción”, organizado por CCOO Murcia y acompañado por la secretaria general regional, Teresa Fuentes. La sala se llenó de delegados, delegadas y militantes, abordando temas centrales para la clase trabajadora: negociación colectiva, salarios, vivienda, igualdad, subcontratación, sanidad privada y reindustrialización.

Tras la jornada en la universidad, la comitiva se trasladó a las puertas de la CROEM, donde centenares de personas se concentraron para exigir empleo digno, la renovación de los convenios colectivos y mejoras salariales. Frente a la patronal, tanto Sordo como Fuentes dejaron claros los ejes de la movilización.

La secretaria general de CCOO Murcia denunció que aproximadamente 110.000 personas están afectadas por convenios que entran en negociación en 2026 y que han perdido vigencia, en un contexto donde los márgenes empresariales crecen mientras los salarios permanecen estancados. Además, alertó sobre la pobreza laboral, que afecta a un 20% de la clase trabajadora, personas que, aun teniendo empleo, no llegan a fin de mes. Según Fuentes, “ha subido mucho el precio de la compra, ha subido mucho el precio de la vivienda, y la gente tiene que trabajar, sí, pero trabajar para vivir y vivir dignamente”.

Sordo, por su parte, subrayó que, aunque España crece y el empleo está en récords históricos, millones de trabajadores siguen sin ver reflejado ese crecimiento en sus salarios, especialmente quienes cobran entre el salario mínimo y la media. En este sentido, propuso un incremento salarial del 4% anual durante los próximos tres años, más una subida adicional de hasta tres puntos para los convenios con sueldos por debajo de la media nacional, y reclamó políticas de reforma de servicios públicos y contención de los precios básicos, especialmente la vivienda, que dificultan la emancipación de los jóvenes y el acceso a una vida digna.

La movilización contó también con la participación de Izquierda Unida-Verdes, que apoyó la concentración y reforzó la unidad sindical y social. John David Babyack, responsable regional de organización de IU-Verdes, señaló que la precariedad laboral y el encarecimiento de la vivienda obliga a muchos trabajadores a elegir entre cubrir necesidades básicas o mantener su empleo, y subrayó la urgencia de reindustrialización y creación de empleo verde y ecológico. “Hoy estamos reclamando mejoras para la clase trabajadora, y seguiremos haciéndolo en todos los municipios de la región y en cualquier espacio donde podamos luchar por estos derechos”, afirmó.

La agenda de Sordo en Murcia concluirá esta tarde a las 19:00 horas en la Cooperativa Ítaca, con un encuentro con partidos de izquierda, colectivos sociales y asociaciones locales, consolidando un frente común en defensa de los derechos laborales, la inversión productiva y la estabilidad económica de la región.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.