El PP de López Miras no aplicará los 500 metros de distancia entre casas de apuestas y centros educativos

IU-Verdes denuncia que el Ejecutivo protege a la patronal del juego y exige que la norma se cumpla también en renovaciones de licencias

Jóvenes apostando en un salón de apuestas | psicologia y mente
Jóvenes apostando en un salón de apuestas | psicologia y mente

El diputado regional de Izquierda Unida-Verdes, José Luis Álvarez-Castellanos, ha formulado esta mañana una pregunta oral al Gobierno Autonómico de Fernando López Miras durante el Pleno de control celebrado en la Asamblea Regional para exigir un compromiso claro de que el decreto que fija una distancia mínima de 500 metros entre casas de apuestas y centros educativos se aplique también cuando se renueven las licencias.

“Es una pregunta sencilla: ¿sí o no?”, ha planteado Álvarez-Castellanos desde su escaño, denunciando que el Ejecutivo regional mantiene paralizado el decreto y pretende evitar que la nueva exigencia afecte a los locales ya instalados junto a colegios e institutos en el momento de renovar su autorización.

El parlamentario de IU-Verdes ha recordado que los propios servicios jurídicos de la Comunidad Autónoma advirtieron de que no es legal excluir las renovaciones del cumplimiento de los nuevos requisitos. “En cualquier procedimiento administrativo, cuando se renueva una licencia se aplican las condiciones vigentes en ese momento, no las del pasado”, ha subrayado.

Álvarez-Castellanos ha denunciado que buena parte de las casas de apuestas de la Región de Murcia se encuentran frente o al lado de centros educativos y que esa concentración “no es casual”. A su juicio, el Gobierno regional está actuando bajo la presión de la patronal del juego para mantener intacto el actual mapa de locales.

“Si el decreto se aprueba conforme a la legalidad y se aplica en las renovaciones, muchas casas de apuestas tienen los días contados. Solo depende de cuánto tarde el Gobierno en publicarlo”, ha afirmado.

Aunque el consejero de Economía, Luis Alberto Marín, ha evitado comprometerse a modificar la redacción del decreto y ha apelado a la “seguridad jurídica”, IU-Verdes considera que el Ejecutivo está utilizando ese argumento como coartada para retrasar una decisión que es claramente política.

La formación de izquierdas recuerda que la ludopatía, especialmente entre jóvenes, es un problema creciente y que la exposición constante al juego presencial a escasos metros de institutos y colegios normaliza una práctica que puede derivar en adicción. “No se puede hablar de protección de menores mientras se permite que el negocio del juego siga haciendo caja a la puerta de los centros educativos”, señalan.

Por último, Álvarez-Castellanos ha hecho hincapié en que IU-Verdes continuará defendiendo que el decreto de distancias se apruebe sin excepciones encubiertas y que las renovaciones de licencia obliguen a cumplir los 500 metros de separación. “O se protege a la juventud o se protege a la patronal del juego. Y hoy el Gobierno de López Miras no ha querido responder con claridad”, concluye.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.